viernes, febrero 24, 2006

desenmascarando las utopias de la desregulacion

Este quote de Alfred Kahn, nos demuestra las falacias de la desregulacion completa de los mercados (especialmente de aquellos dominados por grandes capitales, como energía, telecomunicaciones, agua, hidrocarburos, etc). Su lógica y razonabilidad son impecables:

"Continued deregulation is te proper way to go, to the extent feasible... The central institutional issue of public utility regulation remains finding the best possible mix of inevitable imperfect regulation and inevitably imperfect competition.

All competitios is imperfect; the preferre remedy is to try to diminish the imperfection. Even when highly imperfect, it can often be a valuable suplement to regulation.
But to the extent that it is intolerably imperfect, the only acceptable alternative is regulation. And for the inescapbale imperfections of regulations, the only available remedy is to try to make it work better."
Alfred Kahn, "The economics of regulation", MIT Press, 1988

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1 comentario:

Gustavo dijo...

Me parece una cita excelente, nos lleva a algo que me parece fundamental: El mercado nunca va a poder ser el único regulador de la vida en sociedad.

Sin duda el mercado tiene un papel importante que cumplir en las decisiones de como que producir y como producir, y un papel más limitado en decidir quien recibe lo producido, pero la toma de decisiones no se limita al mercado y hay consideraciones que se le escapan.

Unas son consideraciones humanas, como los derechos fundamentales de aquellos que por no tener dinero no pueden "votar" en la democracia del libre mercado (Haciendo una interesante imágen, Samuelson, creo, alguna vez habló del capitalismo como el sistema económico donde las preguntas fundamentales de la economía se resolvían en un constante pleisbicito, se votaba cada vez que se compraba o vendía y el sistema respondía a nuestras preferencias... Pero el veía con claridad tambíen que no todos tenían ese derecho a voto)

Otras son consideraciones propiamente económicas, imperfecciones del mercado, que impiden por razones prácticas, una competencia perfecta.

Al final hay que regular, la cosa es hacerlo bien.